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¡Vamos a trasladarnos a otro local! 

 Dios mediante, vamos a empezar a reunirnos en un nuevo local - en la calle Legia, nº 1, en Bera. Si te interesa visitarnos allí, y no sabes dónde está, mira el mapa en la página del escaparate, o en las páginas de Castellano (Donde Estamos) o Euskara (Non Gauden) para poder encontrarnos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El bautismo de un hermano en mayo, 2009

La Biblia enseña que debemos bautizar a los creyentes en Cristo Jesús, por inmersión en agua, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:18-20)

El bautismo no es un lavamiento ceremonial como el que fue celebrado en el Antiguo Testamento. La palabra usada para el bautismo significa inmersión, o una sumersión completa del cuerpo del creyente en agua.

1. No bautizamos a niños pequeños, pues las Escrituras nos enseñan que antes de bautizar a una persona, la misma tiene que ser un discípulo, o uno que sigue porque cree. El pecador tiene que someterse a la obra del Espíritu Santo en su corazón, creyendo en Jesús, confesando y arrepintiéndose de sus pecados, y confesando públicamente con su boca que Jesús es su único Señor y Salvador. Así que bautizamos a los que han creído.

2. Ser bautizado es un acto de obediencia que se toma por la persona que se bautiza (Hechos 8:36), bajo la autoridad de la iglesia local, hecho por amor y es una decisión propia del creyente que quiere guardar Sus mandamientos (Juan 14:21-24).

3. El bautismo por agua no es la puerta de entrada al cuerpo de Cristo, pues somos salvos por fe (Efesios 2:8-9) y Cristo es la puerta (Juan 10:9). Con todo, después del bautismo, somos recibidos por la iglesia local como miembros en comunión, según el orden establecido en Hechos 2:41, esto es: conversión, bautismo, y admisión a la iglesia local.

4. En el bautismo están simbolizados hechos y beneficios reales recibidos por el creyente en el momento de su conversión - es un símbolo de muerte y resurrección con Cristo. El creyente que se bautiza testifica que ha muerto juntamente con Cristo a sus pasiones y deseos de antes cuando vivía en pecado, mientras que es "resucitado" (sale del agua) como símbolo que ha resucitado con Jesús para andar de una manera nueva, con la ayuda y el poder del Espíritu Santo (Romanos 6:4).